Force Twilight

La Temporada Final

Capitulo 3: Nacimiento

Posted by Lord AJ on Junio 27, 2010

Previamente en Force Twilight

Cale Alterno utiliza poder de Cale (el niño) para curarse y provoca que el menor se desmaye, reviviendo una memoria en la que se encontraba con su padre. Kiefer Reese y Anakin Stark Cuestionan que le hizo Cale Alterno al niño, pero no da muchos detalles y accede a hablar al día siguiente y Serynna Reese lo apoya.


Jack Reese, supuestamente desaparecido con la explosion del TITAN (final temporada V) reaparece buscando a Cale Alterno en un callejón, y se dirige al único lugar donde sabe que puede estar.

Lord Janus va a visitar al Rodiano en búsqueda de información sobre un oráculo oscuro y otra cosa que no se especifica. El Rodiano, al no ver dinero, se niega a entregar información alguna, y Janus, en un ataque de ira, asesina al Rodiano. Grey Him, un cazarecompensas, aparentemente logra atisbar lo sucedido y escapa con ese conocimiento.

Lord Alex, supuestamente al servicio de Janus, contacta a Tymod Alad (Aka El Único) y le informa que Janus asesino al Rodiano, revelando que en verdad Alex es un infiltrado y trabaja para el Único.

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Capitulo 3: Nacimiento

No supo que fue lo que la despertó. ¿Habría sido esa punzada en su vientre?

Fuera lo que fuera lo que la había despertado, Algo había sucedido, algo horrible. Lo sabía, podía sentirlo. Era una suerte de pesadilla, tan vivida… pero desapareció cuando sintió el contacto de aquella pequeña manito. La pesadilla, aquella que había estado teniendo, se había esfumado, sin rastro alguno, y al abrir sus ojos, Serynna Reese se encontró que a su lado, el niño con sus cabellos dorados y sus fulgurantes ojos verdes le sonreían, tomando su mano. Al principio se sintió demasiado somnolienta como para entender, como para recordar lo que había sucedido, pero, entonces, el recuerdo de la llegada del Cale Mayor, de que Kiefer y Anakin habían querido hablar con él, de que Cale, su pequeño Cale, había terminado inconsciente, la hizo abrir sus ojos como huevos. En especial porque Cale estaba sonriendo. Hacía rato que no lo veía sonreír.

—¿Dormiste bien, Cale?

El muchacho asintió lentamente. No hablaba, aun, pero era un avance. Sonreía y sospechaba que algo tenía que ver con eso el otro Cale. El crecido. De eso tendrían que hablar luego.

Se incorporó con cierta dificultad, llevando sus manos a su vientre crecido, donde pudo sentir al bebé moviéndose de un lado al otro, encontrando una posición. Cale se incorporó también, sentándose a su lado, expectante. Era, a fin de cuentas, un buen niño. Siempre se sorprendía, considerando que Soran había sido su padre…

Puso una mano sobre el cabello del chico, sacudiéndolo, y lo acercó hacia ella, dándole un beso en la mejilla. La sonrisa de Cale se amplió. Dentro de ella, el Bebé se movió una vez mas, con inusual violencia.

—¿Por qué no vas a la cocina, Cale? Seguro Kief estará preparando algo.

El chico asintió, siempre obediente, y se alejó a paso veloz, aun vestido en su pijama blanco. Cuando hubo desaparecido por la puerta, Serynna se levantó, dejando que los dedos de luz que reptaban por la ventana la envolvieran, sintiendo su calor… Se preguntaba cual había sido esa pesadilla que había tenido. Sabía que había tenido una, pues el sentimiento agrio, triste, continuaba allí. Pero ¿Qué había sucedido? Lo hubiera desestimado si tuviera la sensación de que podía llegar a ser algo real. De algo que podía suceder.

Una visión de la Fuerza.

Pensando en eso, se puso su camisón y salió caminando con tranquilidad al baño, mientras a lo lejos se escuchaba el sonido de cubiertos y platos en la cocina. Sí, sin dudas Kiefer estaba preparando algo. Cale lo estaría ayudando. Anakin también, sin dudas. Pero ¿y el Cale crecido? ¿Estaría ayudando también o no lo dejarían, por la desconfianza?

Serynna abrió la puerta del baño, confiada en que todos estaban en la cocina, y casi se infartó al ver a un muchacho adolescente de cabellos dorados lavándose la cara. El Cale Crecido estaba allí.

—Disculpa, disculpa —musitó Serynna entornando la puerta nuevamente, con un sentimiento de vergüenza aflorando dentro de ella.

—No te preocupes, Sery, ya terminé de todas maneras —dijo el muchacho, abriendo la puerta nuevamente mientras se secaba la cara con una toalla—. Todo tuyo —sonrió, saliendo del baño.

Pero antes de que Serynna pudiera decir siquiera algo, agradecer o continuar disculpándose, sintió su corazón congelarse. Sintió como aquel liquido se desplazaba por sus entrepiernas hacia el piso, arrastrándose por su piel, goteando.

—Serynna… —Comenzó a decir Cale.

—Llama a Kiefer y Anakin —susurró Serynna, desesperada—. Rompí aguas y el bebé viene en camino.