Force Twilight

La Temporada Final

El inicio de una Odisea que todos desean olvidar… [Sobreviviente anónimo]

Posted by Dib on Junio 30, 2009

A veces, durante las horas en las que me toca hacer las guardias, pellizco mi piel… como si quisiera probarme que todo lo que ha sucedió hasta ahora ha sucedido y no ha sido una pesadilla. Pero no despierto… es real.

Tras todo lo que pasado aún no puedo creer que hayamos sobrevivido en este infierno.

Tengo tanto que contar… No me preocupa el tiempo; tenemos de sobra.

He visto orgías causadas por la desesperación y la falta de esperanzas. He visto cómo arrollaban a un hombre que trató de salvar a su hija. He visto a personas que se lanzaban desde edificios para no terminar como uno de ellos. He visto cadáveres completamente mutilados en las aceras. He visto hordas caer sobre pobres infelices. He visto a muchos de mis amigos morir… y los he visto levantarse.

Y todos a los que “he” visto”…

Sin brazos, con impactos de bala, atropellados, desollados, estómagos devorados, cabezas que se mueven, mutilados, acuchillados…

¿Quién lo habría imaginado? Los muertos caminan, y están acabando con los seres humanos. La sola idea es una locura. ¿Cómo algo muerto puede levantarse? No puede. Ningún ser “muerto” puede hacerlo.

Ni siquiera el más desquiciado de los escritores, el más apocalíptico de los pensadores, el más gore de los directores podría soñar con algo tan aberrante como este caos de muerte y sangre.

¿Qué lo desató? ¿Nuestros pecados? Tantos asesinatos y violaciones que la mugre les llegó al cielo y decidieron acabar con nosotros.

¿Nuestros errores? Tanto “errare humanum est” que Dios se cansó de vernos fallar.

O, tal vez… ¿nuestra curiosidad? Nuestro deseo de saber más sin importar el precio. Haber violado las irrompibles leyes de la naturaleza y de Dios para sentirnos poderosos y conocedores del todo.

La verdad poco importa filosofar sobre la razón del cazador para matar y la del cazado para morir ahora que todo el mundo ha sido destruido. Lo único que hay que saber es que ahora somos las presas.

Nos encontramos encerrados.

El edificio donde estamos es amplio y la azotea conecta con otra, aunque no las hemos utilizado.

Tenemos juegos de mesa e instrumentos musicales. Incluso recibimos la luz del sol y las extrañas brisas del caluroso mayo. Pero no importa que tan amplia o entretenida pueda resultar nuestra estancia en este lugar. Al fin y al cabo es una prisión… nuestra prisión.

El agua no ha dejado de llegar, pero no sabemos cuando lo hará. El generador auxiliar sigue funcionando aunque hemos tenido apagones regularmente y no debe faltar mucho para que nos quedemos sin electricidad. Nuestros víveres escasean. Cada vez son más comunes las discusiones entre nosotros y la última nos costo la vida de cinco personas (aunque eso no signifique que nos arrepintamos de ellos).

Tenemos tres bates de baseball y unos cuchillos que encontramos en la cantina. Podríamos presentar pelea, pero moriríamos en un corto tiempo. La “santa maria” ha resistido las enbestidas de esas cosas, además de que pareciera que se han dado por vencidas.

Podríamos salir e ir en busca de ayuda, ¿pero de qué serviría? Esas cosas merodean a decenas las calles como perros hambrientos que olfatean el apetitoso olor de la carne, y desde hace tiempo sabemos que no quedan más seres vivos en una buena cantidad de kilometros.

Si nos muerden… tan sólo si nos arañan seriamos unos más en sus interminables hordas.

Estas son nuestras opciones: quedarnos encerrados, muriendo por inanición o por una estúpida discusión. O salir, morir, levantarnos y deambular eternamente en busca de carne humana.

No sé ustedes, pero ninguna opción me agrada demasiado. Tal ver termine lanzándome desde el último piso. El suicidio abre sus brazos como un escape a la muerte cálido y seguro. Además, ¿qué tan malo puede ser si Yirvinth lo hizo?. Aunque él era un cobarde, debía tomar eso en cuenta. Yo NUNCA seré un cobarde.

Estoy saltando de un tema a otro como un canguro en un campo de cactus. Estoy alejándome del tema principal; todo lo que aconteció para que ahora yo les relate esto, y para que el mundo haya encontrado su fin.

Estoy divagando. Tal vez sea el hambre o el cansancio por la lucha continua para “sobrevivir”. Aún recuerdo como empezó todo…

  1. Lord AJ Said,

    Bueno, primero de todo, debo decir que esta muy bueno el escrito. Es interesante la descripcion de estar encerrados en el edificio, a causa de “Ellos”.

    Espero la proxima entrega con Ansias!

    Saludos

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