La Torre Oscura IV: Mago y crista (The Dark Tower IV: Wizard and Glass) es el cuarto de siete libros que componen la saga de La Torre Oscura de Stephen King. El libro y el resto de la serie están inspirados en el poema “Childe Roland to the Dark Tower Came” de Robert Browning.
Este tomo se puede considerar como una protosecuela de toda la serie. Si bien el principio y el final se desarrollan siguiendo al grupo de Roland, Dean, Susannah, Jake y el simpático brambo, el grueso central de la novela se desarrolla muchos años atrás, y cuenta el inicio de la búsqueda de la Torre Oscura, cuando Roland es aun un joven y recién ha superado la prueba para convertirse en pistolero.
O sea que, en resumen, gran parte del libro es un flashback.
El libro comienza exactamente donde termina el tercero (de hecho, se citan las ultimas hojas de el 3ero en forma de prologo) y reanuda donde había quedado el cliff-hanger. ¿Qué se puede decir del comienzo? Simplemente fantástico, y con bastante relación al tercer libro, pero la historia rápidamente, tras superar lo primero, entra en un flashback, de la juventud de Roland.
Al principio, debo admitir, no me pareció del nada interesante aquel regreso en el tiempo, pero poco a poco King nos va mostrando el mundo de Roland y porque termina buscando la torre oscura. La tragedia de su amor es genial.
A diferencia del tercer libro de la saga (que en mi opinión sigue siendo el mejor por el momento), este libro, pese a tener elementos de fantasía y ciencia ficción, es puramente de amor. Toda la tragedia de Roland y Susan es lo central en la historia. Ahora, supongo que si uno no tenía eso sabido antes de empezar el libro, se podría decepcionar tras el espectacular tercer libro que avanzaba a gran velocidad.
Sea como sea, es un buen libro. Muy recomendable.